El componente principal del cerebro es grasa y constituye la mayor parte de su peso.
El cerebro está lleno de grasa porque es buena conductora del impulso nervioso.
De la calidad de las grasas depende la velocidad y fluidez de las membranas para inter conectar las redes neuronales. Esto los convierte en grandes contribuyentes en el proceso de aprendizaje y mejoran el procesamiento de la información.
Todas las membranas celulares del organismo tienen los ácidos grasos de nuestra alimentación diaria, pero si no consumimos ácidos grasos de calidad estas membranas se vuelven rígidas afectando la estimulación de la inteligencia.
El efecto de las grasas saludables en los niños
Por eso Hipócrates tenía razón “Somos lo que comemos”.
La grasa juega un papel muy importante en la salud mental y física, pero algunas son esenciales mientras que otras pueden ser perjudiciales.
Todas las grasas naturales son buenas. Sin embargo, se vuelven nocivas al ser adulteradas por la oxidación o alteradas químicamente, cuando estas grasas han sido expuestas al calor, a la luz o el oxígeno se oxidan y forman radicales libres destructivos atacando proteínas y otras grasas insaturadas haciendo que se oxiden y generen más radicales libres, haciendo un círculo vicioso.
La publicidad y el marketing ha influenciado y distorsionado la forma en que miramos las grasas, de echo nos han dicho que reduzcamos al mínimo el consumo de ellas para perder peso y así estar saludables.
Lo cierto, es que mientras más naturales y sin procesos químicos las consumas, mejor le harán a tu organismo, un adecuado equilibrio en su consumo permitirá al absorción y la disponibilidad de casi todas las vitaminas y minerales que son solubles en grasas como: vitamina A,D,E y K; nutrientes como CoQ10, luteína, zeaxantina, licopeno, alfa-caroteno, beta-caroteno, etc.
Pero…..
¿Qué efecto tienen las grasas en el cerebro y como ellas pueden mejorar su funcionamiento?
El componente principal del cerebro es grasa y constituye la mayor parte de su peso.
El cerebro está lleno de grasa porque es buena conductora del impulso nervioso.
Tenemos 180.000 km de vías neuronales y la velocidad es fundamental. Para la máxima rapidez en la interconexión de toda la red neuronal, es clave la fluidez de las membranas. Algunas grasas que ingerimos son poco adecuadas para estimular la inteligencia porque las células cerebrales se vuelven rígidas.
Las membranas celulares del cerebro son flexibles especialmente con una alimentación rica en AGPCL (ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga) omega 3, EPA y DHA.
Proveer al cerebro de grasas ricas en omega 3 tanto vegetal como las de pescado nos permitirán tener una óptima salud cerebral y mejorará así la memoria, comprensión y permitirá un buen desarrollo neurológico.
A la hora de escoger el mejor omega 3 es importante saber su procedencia y elaboración para obtener todas sus propiedades.
Incorporar grasas saludables, como los ácidos grasos omega 3 y DHA, en la alimentación de los niños con TDAH es crucial para su desarrollo neurológico. Estas grasas no solo mejoran la flexibilidad de las membranas celulares del cerebro, sino que también potencian la memoria y el procesamiento de la información. Asegurarse de incluir fuentes naturales de omega 3, como pescado y aceites vegetales, en la dieta diaria puede marcar una gran diferencia en la salud mental y física de los niños.

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